A lo largo de la historia humana, espectaculares erupciones aurorales han dado lugar a temerosas creencias de criaturas mitológicas, han impulsado el folklore y han influido en la cultura, la religión y el arte.
Hoy, sabemos que las auroras son las manifestaciones visibles en nuestra atmósfera del clima espacial, y ocurren cuando las partículas cargadas eléctricamente del Sol chocan con la atmósfera de la Tierra. Estas partículas son entregadas por el "viento solar", una corriente constante de electrones, protones e iones más pesados, emitidos por nuestro Sol.
