Los “halos” de color claro alrededor de fracturas en lechos de roca, analizados por el róver Curiosity en Marte, contienen abundante sílice, indicando que el Marte antiguo tuvo agua líquida durante un periodo largo de tiempo. “La concentración de silicio es muy alta en las líneas centrales de estos halos”, afirma Jens Frydenvang (Los Alamos National Laboratory y Universidad de Copenhague, Dinamarca). “Lo que estamos viendo es que la sílice parece haber migrado desde lechos de roca sedimentaria muy antiguos hacia las rocas más jóvenes que tienen encima”.
