La estela de meteoroides del cometa de periodo largo Thatcher, en datos de CAMS. La elipse exterior azul es la órbita de Neptuno. Crédito: P. Jenniskens / SETI Institute.
Los cometas que rodean el Sol con órbitas muy alargadas dejan sus escombros tan repartidos por su órbita (o los expulsan fuera del sistema solar) que las lluvias de meteoros que producen son difíciles de detectar. A partir de un sondeo de lluvias de meteoros publicada en la revista Icarus, los investigadores anuncian ahora que pueden detectar lluvias producidas por los escombros dejados por cometas que pasan cerca de la órbita de la Tierra y se sabe que regresan hasta una vez cada 4000 años.
