El núcleo de la galaxia moribunda más distante descubierta hasta ahora se había formado 1.500 millones de años después del Big Bang, unos mil millones de años antes de las mediciones esperadas.
Este descubrimiento, que puede hacer que se revisen los modelos informáticos que utilizan los astrónomos, se obtuvo por la colaboración de astrofísicos de la Universidad de Copenhague y del Observatorio Nacional de Japón. Ahora se publica en dos trabajos en Astrophysical Journal Letters y Astrophysical Journal.
