Impresión artística del exoplaneta WASP-69b orbitando su estrella anfitriona.
Astrofísicos han descubierto que el exoplaneta WASP-69b arrastra una cola de gas siete veces más larga que el planeta, resultado de la quema de su atmósfera y estirada por los vientos estelares.
WASP-69b registra un verano caliente que nunca termina. El enorme exoplaneta gaseoso, aproximadamente del tamaño de Júpiter y aproximadamente a 160 años luz de la Tierra, orbita tan cerca de su abrasadora estrella anfitriona que su atmósfera está hirviendo a un ritmo de 200.000 toneladas por segundo.
En una nueva investigación publicada en Astrophysical Journal, un equipo dirigido por astrofísicos de la UCLA (Universidad de California Los Ángeles) descubrió que a medida que la atmósfera del planeta escapa al espacio, los vientos estelares de su estrella anfitriona la esculpen en una cola similar a la de un cometa que sigue al planeta durante al menos 560.000 kilómetros de distancia.