En lo alto de las áridas mesetas del desierto de Atacama, en Chile, uno de los instrumentos astronómicos más potentes de la humanidad escudriña las profundidades del cosmos: el Very Large Telescope (VLT). Operado por el Observatorio Europeo Austral (ESO), el VLT ha estado durante mucho tiempo a la vanguardia del descubrimiento astronómico, ya que los científicos utilizan su tecnología punta para explorar galaxias distantes y algunas, como nuestra propia Vía Láctea , que están más cerca de nosotros.
¿Qué es?
Tres de las enormes cúpulas del VLT fueron testigos recientemente de esta vista de la Vía Láctea. Sobre el observatorio, un suave resplandor verde y rojo, conocido como luminiscencia atmosférica, tiñe el horizonte. La luminiscencia atmosférica es un fenómeno natural que surge de reacciones químicas en las capas altas de la atmósfera terrestre, donde los átomos y las moléculas emiten luz. Dependiendo de los elementos involucrados, la luminiscencia atmosférica puede presentar sutiles tonalidades de verde, rojo o naranja.