Un equipo internacional de astrofísicos, dirigido por Cristina Chiappini del Instituto Leibniz de Astrofísica en Postdam, ha descubierto un grupo de estrellas rojas gigantes para las cuales el "reloj químico" no funciona: según su firma química, estas estrellas deberían de ser viejas. En lugar de eso, parecen jóvenes cuando se infieren sus edades por métodos de asterosismología. Su existencia no puede ser explicada por los modelos de evolución química estándar de la Vía Láctea, sugiriendo que la historia de enriquecimiento químico del disco galáctico es más compleja de lo asumido inicialmente.
