Llevar una nave robótica a la Luna con al menos un 90% de financiación privada. Conseguir que se desplace medio quilómetro por la superficie de nuestro satélite. Lograr que transmita imágenes a la Tierra, tanto al llegar como tras haberse desplazado. Alcanzar este reto antes de que acabe 2017. Quien lo haga primero, se lleva 20 millones de dólares.
