Los ingenieros chinos ensamblaron el primer modelo de vuelo de una prometedora nave espacial tripulada parcialmente reutilizable, que será usada para llevar taikonautas a una futura estación orbital. Se supone que la nave se lanzará a la órbita en modo no tripulado durante el primer vuelo del cohete Changzheng-5 B a fines de 2019 o 2020.
