jueves, 26 de febrero de 2015

La NASA investiga otro caso de agua en el casco de su traje espacial #3005

El astronauta de la NASA Terry Virts informó de la aparición de una "pequeña cantidad de agua" dentro de su casco al término del paseo realizado este miércoles en el exteior de la Estación Espacial.
Según informa la NASA, Virts vió agua flotando durante la represurización de la esclusa de aire al final de la caminata espacial. Sin embargo, no hubo informes de agua durante la propia caminata espacial, y la tripulación nunca estuvo en peligro.

Después de retirar el casco, la tripulante de la Expedición 42 de la Estación Samantha Cristoforetti informó sobre el agua flotando libre en el interior del casco e indicó que la almohadilla de absorción de casco estaba húmeda. Los equipos de tierra analizan la situación para confirmar el origen del agua, informa la NASA en el blog sobre la Estación Espacial.

El misterio contiinúa Un nuevo punto luminoso en el planeta enano Ceres desconcierta a los científicos



Una vez más, el pequeño planeta Ceres ha demostrado su capacidad para desconcertar a los científicos de la NASA. En este caso, lo ha vuelto ha conseguir gracias a las imágenes enviadas por la nave espacial Dawn -la cual sigue aproximandose poco a poco al cuerpo celeste para ser capturada alrededor de su órbita-. La razón es sencilla: en las instantáneas tomadas se puede apreciar un nuevo punto brillante de origen desconocido que se suma a otro que ya había sido descubierto previamente.

Las imágenes han sido tomadas a casi 46.000 kilómetros de Ceres, y muestran un área resplandeciente inexplicable. Ésta se encuentra a su vez cerca de un fenómeno similar que -a pesar de que ya era conocido por los expertos- sigue desconcertando a los expertos de la agencia espacial norteamericana.

El universo profundo en 3D

El instrumento MUSE, instalado en el Very Large Telescope de ESO, ha proporcionado a los astrónomos la mejor visión tridimensional del universo profundo lograda hasta el momento. Tras observar minuciosamente la región sur del Campo profundo del Hubble durante tan sólo 27 horas, las nuevas observaciones revelan las distancias, los movimientos y otras propiedades de muchas más galaxias de las que hasta ahora se habían visto en este pedacito de cielo. También va más allá del Hubble y revela la presencia de objetos que no se habían visto antes.

miércoles, 25 de febrero de 2015

El misterio de planetas de océanos y planetas de dunas

Ilustración artística del paisaje que podría tener Kepler-186f, un planeta del tamaño de la Tierra, en órbita alrededor de una lejana estrella enana de clase M. Crédito: Danielle Futselaar.
Simulaciones realizadas por investigadores del Instituto de Tecnología de Tokyo y de la Universidad de Tsinghua, indican que los planetas tipo Tierra es más probable encontrarlos en órbitas alrededor de estrellas similares al Sol, en lugar de en estrellas de masa baja, que son las que se observan actualmente, en relación con el contenido de agua de los planetas.

La búsqueda de planetas habitables actualmente se centra en las llamadas enanas M, estrellas con menos de la mitad de la masa de nuestro Sol. Se piensa que estas estrellas tienen planetas habitables en órbita más fáciles de encontrar que los que están alrededor de enanas G - estrellas con una masa similar a la del Sol. Sin embargo, según unas simulaciones recientes de un equipo de investigadores, los sistemas de las enanas M podrían no ser los mejores lugares donde mirar.

El último autorretrato del rover de NASA en Marte muestra un contexto más amplio

Este autorretrato del rover Curiosity de NASA muestra el vehículo en el lugar llamado "Mojave", donde su taladro recogió la segunda muestra de la misión del Monte Sharp. Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS.
Una imagen panorámica del afloramiento rocoso de Colinas Pahrump en Marte, donde el rover Curiosity ha estado trabajando durante cinco meses, rodea al robot en su último autorretrato. Esta escena 'selfie' ha sido compuesta a partir de docenas de imágenes tomadas con la cámara Mars Hand Lens Imager (MAHLI) del brazo robótico del rover.

martes, 24 de febrero de 2015

¿La materia oscura provoca extinciones masivas y desastres geológicos?

NGC 4565 es una galaxia espiral de canto. Las estrellas, polvo y gas se concentran en un disco delgado, muy parecido al de nuestra galaxia la Vía Láctea. Crédito: Jschulman555.
Un estudio realizado por Michael Rampino, profesor de biología de la Universidad de Nueva York, concluye que el infrecuente pero predecible camino de la Tierra alrededor y a través del disco de nuestra Galaxia puede tener un efecto directo e importante sobre fenómenos geológicos y biológicos que se producen en la Tierra. En un nuevo artículo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, concluye que el desplazamiento a través de materia oscura puede perturbar las órbitas de los cometas y producir un calentamiento adicional en el núcleo de la Tierra, y que ambos factores podrían estar conectados con episodios de extinción masiva.

lunes, 23 de febrero de 2015

Se halla el origen de la red magnética que cubre la superficie del Sol


El campo magnético rige el comportamiento del Sol y es el responsable de su ciclo de once años y de fenómenos tan llamativos como las manchas o las tormentas solares. Pero también muestra otra faceta, una red magnética que cubre toda la superficie del Sol en calma y cuyo flujo magnético total supera al de las zonas activas. Una investigación encabezada por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha revelado de dónde procede el flujo que alimenta esa red.

El trazado de la red magnética solar se corresponde con los bordes de los llamados supergránulos, estructuras debidas a la existencia de gas caliente subiendo a la superficie (algo similar al burbujeo del agua al hervir) y que presentan un diámetro medio de unos veinte mil kilómetros.

Domingo de reunion

Este domingo nos reunimos en la casa de Cristian, para disfrutar de una cena y luego observacion desde la terraza, participamos Daniel, Marcela, Cristian, Paulo, Mariano, y Javier

Las colinas de Marte esconden un pasado helado

Imagen en color del extremo sur de Phlegra Montes en Marte, un complejo sistema de colinas aisladas, cordilleras y pequeñas cuencas que se extienden a lo largo de 1400 km sobre Marte. La resolución es de 15 m por pixel. Crédito: ESA/DLR/FU Berlin, CC BY-SA 3.0 IGO.
Una red compleja de colinas aisladas, cordilleras y pequeñas cuencas que se extienden a lo largo de 1400 km sobre Marte podría esconder grandes cantidades de hielo de agua.

Phlegra Montes se extiende desde la región volcánica de Elysium a unos 30ºN y hacia las tierras bajas del norte a 50ºN, y es producto de antiguas fuerzas tectónicas. Se estima que su edad está entre los 3650 millones y los 3910 millones de años.

En base a datos de radar del Mars Reconnaissance Orbiter de NASA, combinados con estudios de la geología de la región con otros orbitadores, los científicos piensan que esta región estaba cubierta por grandes glaciares hace varios cientos de millones de ños. Y se cree que todavía hay hielo allí, quizás a sólo 20 m por debajo de la superficie.

La nave MAVEN de NASA completa su primera campaña de inmersión en la atmósfera de Marte

Esta imagen muestra una ilustración artística de la misión Mars Atmosphere and Volatile Evolution (MAVEN) de NASA. Crédito: NASA's Goddard Space Flight Center.
La misión Mars Atmosphere and Volatile Evolution (MAVEN) de NASA ha completado la primera de cinco maniobras de inmersión profunda diseñadas para obtener medidas más cerca del límite inferior de la alta atmósfera marciana.

"Durante el cartografiado científico normal, realizamos medidas en altitudes entre 150 km y 6200 km sobre la superficie", comenta Bruce Jakosky, investigador principal de MAVEN del Laboratorio de Física Espacial y Atmosférica de la Universidad de Colorado en Boulder. "Durante las campañas de inmersión profunda, bajamos la altura inferior de la órbita, conocida como periapsis, a unos 125 km, lo que nos permite tomar medidas por toda la atmósfera superior".

sábado, 21 de febrero de 2015

La ecuación de Drake o cuántos extraterrestres hay en la galaxia

La Ecuación de Drake es una fórmula matemática unida para siempre a la búsqueda de civilizaciones extraterrestres. Convertida en todo un clásico, fue propuesta por el radioastrónomo Frank Drake en 1961 para estimar la cantidad de civilizaciones en nuestra galaxia que podrían emitir señales de radio. Fue aceptada por la comunidad científica como la primera aproximación teórica a la búsqueda de otros seres inteligentes fuera de la Tierra.

El resultado de esta ecuación depende de varios factores, como la formación de estrellas adecuadas en una galaxia, el número de éstas que tienen planetas en su órbita y la fracción de esos planetas donde la vida inteligente puede haber desarrollado una tecnología e intenta comunicarse con otras civilizaciones.

viernes, 20 de febrero de 2015

Inusual cometa que sobrevive al sol

Los astrónomos están desconcertadas por un cometa que pasó " increíblemente cerca "para el sol en 19 de febrero. A primera vista parecía ser un objeto pequeño, no mucho más grande que un cometa "

Boulder" , condenado a desintegrarse en  la temperatura ambiental del sol. En cambio, ha surgido aparentemente intacto y en realidad se está aclarando a medida que se aleja del sol. el sobrevuelo fué registrado el 20 de febrero por el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO).

Hubble consigue la mejor vista de un disco de escombros circunestelar distorsionado por un planeta

Esta foto es la imagen más nítida hasta la fecha del gran disco de gas y polvo, visto de canto, que rodea la estrella Beta Pictoris de 20 millones de años de edad. Comparando las últimas imágenes del Hubble con imágenes del Hubble tomadas en 1997 los astrónomos han descubierto que la distribución del polvo en el disco apenas ha cambiado en 15 años, a pesar del hecho de que la estructura entera está en órbita girando alrededor de la estrella como en un tiovivo. La foto ha sido coloreada artificialmente para resaltar los detalles en la estructura del disco. Crédito:  NASA, ESA, y D. Apai y G. Schneider (University of Arizona).
Un equipo de astrónomos ha empleado el telescopio espacial Hubble de NASA /ESA para tomar la imagen más detallada hasta la fecha de un gran disco de gas y polvo, visto de canto, que rodea la estrella Beta Pictoris de 20 millones de años de edad.

Beta Pictoris sigue siendo el único disco de escombros con un planeta gigante del que tenemos una imagen directa. Debido a que su periodo orbital es corto (estimado entre los 18 y 22 años) los astrónomos pueden observar un desplazamiento considerable en sólo unos pocos años. Esto permite estudiar cómo el disco de Beta Pictoris es distorsionado por la presencia de una planeta masivo en el interior del disco.

La nueva imagen en luz visible del telescopio Hubble muestra el disco hasta más cerca de la estrella, a menos de unos 1000 millones de kilómetros (estaría dentro del radio de la órbita de Saturno alrededor del Sol).

Identifican un mineral que destruye compuestos orgánicos, con consecuencias para la misión de Curiosity en Marte

El mineral jarosita, un sulfato de potasio y hierro hidratado básico, puede interferir en la búsqueda de vida en muestras de suelo de Marte, analizadas por Curiosity empleando destellos breves e intensos de calor. Este método descompone la jarosita en dióxido de azufre y oxígeno, y el oxígeno destruye los compuestos orgánicos, no dejando ni rastro de ellos. Crédito: Dave Dye. Fuente: Wikipedia.
Los científicos han descubierto que el mineral jarosita rompe compuestos orgánicos cuando es calentado breve e intensamente, hecho que tienen implicaciones para las investigaciones en Marte. La jarosita es un sulfato de hierro y es uno de los varios minerales que la misión Curiosity de NASA está buscando, ya que su presencia podría señalar ambientes habitables antiguos, que podrían haber albergado vida en el pasado en el planeta rojo.

En un nuevo estudio publicado en la revista Astrobiología, investigadores del Imperial College London y del Natural History Museum replican una técnica que emplea uno de los instrumentos a bordo del rover Curiosity para analizar muestras del suelo, buscando compuestos orgánicos. Probaron una combinación de jarosita y compuestos orgánicos. Descubrieron que la técnica del instrumento, que emplea intensos destellos de calor, descompone la jarosita en dióxido de azufre y oxígeno, y el oxígeno destruye los compuestos orgánicos, no dejando ni rastro de ellos.

jueves, 19 de febrero de 2015

Las explosiones clásicas de nova son importantes fábricas de litio en el Universo

lustración artística de una explosión de nova clásica. La explosión se produce en la superficie de una enana blanca (centro derecha) con una compañera cercana (centro izquierda; una estrella similar al Sol de la secuencia principal o más evolucionada). Cuando la distancia entre ellas es suficientemente pequeña, el gas exterior de la compañera empieza a acumularse sobre la superficie de la enana blanca a través de un disco de acrecimiento. La capa de gas de la enana blanca es cada vez más gruesa y aumentan su temperatura y densidad.la capa Entonces se producen reacciones nucleares en cadena, que acaban en una explosión que expulsa  de gas. Crédito: NAOJ.
Un equipo de astrónomos del Observatorio Nacional de Japón (NAOJ), de la Universidad de Osaka Kyoiku, de la Universidad de Nagoya, y la Universidad de Kyoto Sangyo, observaron Nova Delphini en 2013, la explosión de una estrella que ocurrió en agosto de 2013. Empleando el telescopio de 8.2m Subaru observaron que la explosión está produciendo una gran cantidad de litio.

El litio es un elemento clave en el estudio de la evolución química del Universo porque probablemente fue y es producido de distintos modos: a través de la nucleosíntesis del Big Bang, en colisiones entre rayos cósmicos de alta energía y el medio interestelar, en el interior de estrellas, y como resultado de explosiones de novas y supernovas.

Una nave espacial capta una onda expansiva solar en directo por primera vez

Ilustración de la magnetosfera de la Tierra con las partículas de alta energía de los cinturones de radiación Van Allen (mostrados en rojo) y varios procesos responsables de acelerar estas partículas hasta alcanzar energías relativistas. Los efectos de una onda de choque interplanetaria penetran a gran profundidad en este sistema, dando energía a los electrones que alcanzan energías ultrarrelativistas en cuestión de segundos. Crédito: NASA.
El 8 de octubre de 2013 una explosión en la superficie del Sol envió una onda expansiva supersónica de viento solar al espacio. Esta onda expansiva pasó por Mercurio y Venus, acribillando la Luna antes de dirigirse hacia la Tierra. La onda de choque propinó un fuerte golpe al campo magnético de la Tierra, mandando un pulso de sonido magnetizado alrededor del planeta.

Las sondas Van Allen de NASA, naves espaciales gemelas que están en órbita dentro de los cinturones de radiación en el campo magnético de la Tierra, captaron los efectos de la onda de choque solar justo antes y después de la colisión.

miércoles, 18 de febrero de 2015

El extraño caso de la enana marrón desaparecida

El nuevo instrumento SPHERE, instalado en el Very Large Telescope de ESO, se ha utilizado para buscar una enana marrón que se esperaba encontrar orbitando a la inusual estrella doble V471 Tauri. SPHERE ha dado a los astrónomos la mejor imagen obtenida hasta ahora de los alrededores de este intrigante objeto... y no se ha encontrado nada. La sorprendente ausencia de esta enana marrón, de cuya existencia los investigadores estaban tan convencidos, significa que la explicación convencional al extraño comportamiento de V471 Tauri es errónea. Este inesperado resultado se describe en el primer artículo científico basado en observaciones de SPHERE.

martes, 17 de febrero de 2015

Imágenes de satélite revelan la acidificación de los océanos desde el espacio

El satélite Humedad del Suelo y Salinidad del Océano (SMOS de sus inciales en inglés) de la Agencia Espacial Europea (ESA) puede ser empleado para medir la acidificación del océano. Crédito: ESA/AOES Medialab.
Unas técnicas pioneras que emplean satélites para monitorizar la acidificación de los océanos revolucionarán el modo en que los biólogos marinos y los científicos climáticos estudian este fenómeno. La nueva estrategia permite el monitorizado remoto de grandes zonas inaccesibles del océano con satélites que están en órbita alrededor de la Tierra, a unos 700 km por encima de nuestras cabezas.

Cada año más de un cuarto de las emisiones globales de CO2 procedentes del consumo de combustibles fósiles y de la producción de cemento son capturadas por los océanos de la Tierra. Este proceso aumenta la acidez del agua del mar, haciendo que sea más difícil la vida de algunas especies marinas. El incremento de las emisiones de CO2 y la creciente acidez del agua del mar durante el próximo siglo, tienen el potencial de devastar algunos ecosistemas marinos, una fuente de alimentos sobre la que nos sustentamos, así que el monitorizado cuidadoso de los cambios de acidez del océano es crucial.

Las estrellas como el Sol también explotan cuando mueren

Imagen que combina datos en radio e infrarrojo de IRAS 15103-5754 y que muestra la velocidad a la que se desplaza el material en el chorro. Fuente: IAA/CAB. 
IRAS 15103-5754, una nebulosa planetaria recién creada, aporta nuevas claves sobre la muerte de estrellas similares al Sol.

El nacimiento de las nebulosas planetarias, objetos resultantes de la muerte de estrellas de masa baja e intermedia (típicamente como el Sol), suele concebirse como un proceso relativamente tranquilo si se compara con el final de las estrellas muy masivas caracterizado por violentas explosiones de supernova. Sin embargo, un estudio encabezado por investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) con participación del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) pone de manifiesto que los fenómenos explosivos también intervienen en la formación de las nebulosas planetarias.

"Dentro de miles de millones de años, el Sol agotará su combustible nuclear, se expandirá hasta transformarse en una gigante roja y expulsará gran parte de su masa. El resultado final será una enana blanca rodeada de una brillante nebulosa planetaria. A pesar de que todas las estrellas de menos de diez masas solares sufren este cambio, aún no conocemos muchos detalles de esta breve pero importante etapa final en la vida de las estrellas", apunta José Francisco Gómez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que encabeza la investigación.

Rocas antiguas muestran que la vida pudo florecer en la Tierra hace 3200 millones de años

Lugar de Australia donde se encontraron algunas de las rocas estudiadas. Crédito:University of Washington. 
La chispa de un rayo, el polvo interestelar, o un volcán debajo del mar, podrían haber originado las primeras formas de vida en la Tierra. ¿Pero qué ocurrió después? La vida puede existir sin oxígeno, pero sin grandes cantidades de nitrógeno para construir genes - esenciales para los virus, bacterias y todos los demás organismos - la vida de la Tierra primitiva habría sido escasa. La capacidad para usar nitrógeno atmosférico para mantener una vida más amplia se pensaba que había aparecido hace unos 2 mil millones de años. Ahora, investigadores de la Universidad de Washington que examinan algunas de las rocas más antiguas del planeta, han encontrado indicios de que hace 3200 millones de años, la vida ya estaba consumiendo nitrógeno del aire, y convirtiéndolo de forma que pudiera sustentar comunidades mayores.

lunes, 16 de febrero de 2015

Descubren un raro planeta «desafiante» con veranos de 1.000ºC


Sabine Reffert
Ilustración de la órbita de Kepler-432b (interior, de color rojo) en comparación con la órbita de Mercurio alrededor del Sol (exterior, naranja). El punto rojo en el centro indica la posición de la estrella alrededor de la cual el planeta está orbitando. El tamaño de la estrella se muestra a escala, mientras que el tamaño del planeta se ha magnificado diez veces con fines ilustrativos


Quizás deje de echar de menos el soleado verano en este crudo invierno del hemisferio norte terrestre si le proponen un destino vacacional como el que ahora va a conocer. Se trata de un nuevo planeta, Kepler-432b, descubierto más allá del Sistema Solar por investigadores del Centro de Astronomía de la Universidad de Heidleberg (ZAH) y el Instituto Max Planck de Astronomía (MPIA) en la misma ciudad. Si pudiera llegar hasta allí, cosa imposible por ahora, se encontraría con un mundo muy raro, uno de los más densos y masivos que se conocen hasta el momento. Tiene aproximadamente el mismo tamaño de Júpiter, pero seis veces su masa. La forma y el tamaño de su órbita también son inusuales: se aleja y se acerca de forma extrema con respecto a su estrella, una gigante roja que, fatalmente, se lo tragará en menos de 200 millones de años. Durante su año, que dura 52 días terrestres, las temperaturas pasan de los 500ºC del invierno a los 1.000ºC del verano.

«La mayoría de los planetas conocidos en movimiento alrededor de estrellas gigantes tienen órbitas grandes y circulares. Con su órbita pequeña y muy alargada, Kepler-432b es un verdadero 'inconformista' entre los planetas de este tipo», dice Davide Gandolfi, del observatorio estatal Königstuhl, que forma parte del Centro de Astronomía, y uno de los descubridores del planeta. La estrella en torno a la cual orbita Kepler-432b ya ha agotado el combustible nuclear en su núcleo y se está ampliando progresivamente. Su radio ya es cuatro veces el de nuestro Sol y será aún mayor en el futuro.

La órbita trae a Kepler-432b increíblemente cerca de su estrella en algunos momentos y mucho más lejos en otros, creando así enormes diferencias de temperatura a lo largo del año del exoplaneta, lo que corresponde a 52 días terrestres. «Durante la temporada de invierno, la temperatura en Kepler-432b es de aproximadamente 500ºC. En la corta temporada de verano, puede aumentar a casi 1.000ºC», afirma Sabine Reffert, también del observatorio Königstuhl.
Desde Andalucía y Canarias

¿Por qué algunas galaxias fabrican mil veces más estrellas que la Vía Láctea?


B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); ALMA (NRAO/ESO/NAOJ); A. Leroy; STScI/NASA, ST-ECF/ESA, CADC/NRC/CSA
Un racimo de "semilleros de estrellas" en la galaxia NGC 253


No todas las galaxias generan estrellas por igual. Algunas, las llamadas "galaxias con brote estelar", son capaces de transformar gas en nuevas estrellas a un ritmo realmente vertiginoso, más de mil veces superior al de una galaxia espiral típica, como nuestra Vía Láctea.

¿A qué se debe esta enorme diferencia? Para comprender por qué algunas galaxias muestran tanta actividad mientras que otras no lo hacen, un equipo internacional de astrónomos utilizó el telescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) para diseccionar un grupo de "semilleros de estrellas" en el corazón de NGC 253, la más activa de las galaxias de nuestro entorno.

"Todas las estrellas se forman en densas nubes de polvo y gas -explica Adam Leroy, uno de los autores de la investigación-. Hasta ahora, sin embargo los científicos se han peleado en vano por ver, exactamente, qué es lo que sucede dentro de las galaxias con brote estelar para que sean tan diferentes de otras regiones de formación de estrellas".

Astrónomos aficionados captan una misteriosa nube sobre Marte


W. Jaeschke. /UPV/EHU/Grupo de Ciencias Planetarias/CSIC
A la izquierda: imagen real de Marte con el penacho en el limbo matutino. A la derecha: imagen simulada de Marte.
En marzo de 2012, astrónomos aficionados tomaron imágenes de una misteriosa nube que emergía al amanecer en el borde del disco de Marte. El fenómeno alcanzó una altura excepcional, de entre 200 y 250 kilómetros sobre la superficie y se pudo ver, aunque solo durante el amanecer marciano, durante unos diez días. Nunca antes se había observado un fenómeno semejante a tanta altura en el planeta.

Científicos de la Universidad del País Vasco y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) decidieron investigar las imágenes y comprobaron que el penacho alcanzó los 500 kilómetros de extensión horizontal, determinando su brillo en diferentes longitudes de onda. Los resultados aparecen publicados en la revista Nature.