Modelos planetarios avanzados sugieren que los interiores de Urano y Neptuno podrían estar dominados por roca y no por hielo
En el extremo más alejado del sistema solar, donde la luz del Sol es apenas un eco distante y el frío domina sin tregua, dos planetas enigmáticos desafían incluso las categorías más arraigadas de la ciencia.
Urano y Neptuno siempre han ostentado el título de “gigantes de hielo”, una etiqueta tan cómoda como intrigante, que ha sobrevivido más por tradición que por certezas. Sin embargo, una investigación reciente demuestra que todo lo que creíamos saber sobre estos mundos azules podría estar a punto de cambiar para siempre.