Jocelyn Bell Burnell es una científica británica que, cuando era estudiante, se convirtió en símbolo de la discriminación en la ciencia tras negársele el Nobel
En 1967, una estudiante de doctorado en Inglaterra detectó un misterioso patrón en el cielo que cambiaría la astronomía. Jocelyn Bell Burnell descubrió los púlsares, pero el reconocimiento terminaría en manos de su tutor Antony Hewish.
El Nobel de Física de 1974 premió a Hewish y Martin Ryle, dejando fuera a la mujer de 31 años que realmente hizo el hallazgo. Su exclusión demostró que incluso en la ciencia hay discriminación y generó un debate sobre quién merece el crédito.