La ISS se acelera gravitacionalmente a lo largo de una trayectoria curva alrededor de la Tierra, que es la forma en que permanece en órbita. (Crédito de la imagen: NASA)
La Estación Espacial Internacional (ISS) orbita muy por encima de nuestras cabezas, pero la atracción de la gravedad de la Tierra nunca saca al complejo de la órbita y lo envía en picada a través de nuestra atmósfera, donde se quemaría.
Aquí va un pequeño secreto: la Estación Espacial Internacional está en constante caída, pero nunca se estrella contra la Tierra ni se quema en nuestra atmósfera. ¿Cómo es posible?
Suena milagroso, pero no es una paradoja ni magia, sino simplemente el resultado de la buena y antigua física. Todo se reduce a la velocidad orbital de la Estación Espacial Internacional , su altura sobre el suelo y la velocidad a la que cae bajo la acción de la gravedad .