Nuevas mediciones indican que la Luna se formó a partir de material expulsado del manto terrestre con poca contribución de Theia, el protoplaneta teorizado que colisionó con nuestro planeta.
Es la conclusión de un estudio de investigadores de la Universidad de Gotinga y del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar (MPS), que además respalda la idea de que el agua podría haber llegado a la Tierra en las primeras etapas de su desarrollo y no haber sido añadida por impactos tardíos. Los resultados se publican en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Los investigadores analizaron isótopos de oxígeno de 14 muestras de la Luna y realizaron 191 mediciones en minerales de la Tierra. Los isótopos son variedades del mismo elemento que difieren solo en el peso de su núcleo. El equipo utilizó una versión mejorada de la fluoración láser, un método en el que se libera oxígeno de la roca mediante un láser.
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