Durante la primavera del año pasado, mientras el asteroide 2024 YR4 se alejaba y se hacía prácticamente invisible desde la Tierra, los cálculos mantenían una probabilidad del 4% de que impactara la Luna el 22 de diciembre de 2032. Según informó la Agencia Espacial Europea (ESA), este riesgo ya se ha descartado tras obtener nuevas observaciones gracias al telescopio espacial James Webb y la tecnología más avanzada disponible en la actualidad.
Tal como publicó la ESA, la confirmación surge a partir de estudios detallados con la Cámara de Infrarrojo Cercano (NIRCam) instalada en el Telescopio Espacial James Webb, misión conjunta de la NASA, la ESA y la Agencia Espacial Canadiense (CSA). El análisis de las trayectorias y la comparación con estrellas de fondo permitieron a los astrónomos precisar la órbita del asteroide, concluyendo que el objeto pasará a más de 20.000 kilómetros de la Luna en 2032. De esta forma, los expertos descartaron cualquier choque lunar asociado a este cuerpo celeste.