Las galaxias más antiguas son grandes y brillantes, lo que concuerda con una teoría alternativa de la gravedad, según un nuevo estudio que desafía la comprensión sobre el universo primitivo.
El modelo estándar sobre cómo se formaron las galaxias en el universo primitivo predijo que el telescopio espacial James Webb (JWST) detectaría señales tenues provenientes de galaxias pequeñas y primitivas.
Pero los datos no confirman la hipótesis popular de que la materia oscura invisible ayudó a que las primeras estrellas y galaxias se agruparan. "Lo que predijo la teoría de la materia oscura no es lo que vemos", comenta en un comunicado la astrofísica de Case Western Reserve Stacy McGaugh, cuyo artículo recién publicado en 'The Astrophysical Journal' describe la formación de estructuras en el universo primitivo.