domingo, 13 de noviembre de 2016

Chury es mucho más joven de lo que se pensaba

"Chury" con su estructura bilobular y la parte más débil, el cuello, que habría sido destruido fácilmente por los grandes impactos que fueron frecuentes en los primeros años del Sistema Solar. Crédito: ESA/Rosetta/NAVCAM.
Basándose en simulaciones por computadora, astrofísicos de la Universidad de Berna (Suiza) han concluido que el cometa Chury no consiguió su forma de patito de goma durante la formación de nuestro Sistema Solar hace 4500 millones de años. Aunque sí contiene material primordial, han demostrado que el cometa en su forma presente apenas tiene más de mil millones de años de edad.

Hasta ahora los científicos habían asumido, a partir de los datos de la sonda espacial Rosetta, que el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko se originó en la fase inicial de nuestro Sistema Solar. Su estructura peculiar, con forma de patito, habría sido el resultado de una suave colisión entre dos objetos hace 4500 millons de años. Pero una nueva investigación, dirigida por Martin Jutzi y Willy Benz (Universidad de Berna) junto con un equipo de colaboradores, ha llegado a una conclusión distinta.



Si las hipótesis del actual modelo "estándar" del origen de nuestro Sistema Solar son correctas, una fase inicial tranquila fue seguida por un periodo en el que cuerpos grandes adquirieron velocidades altas y se produjeron colisiones más violentas. El nuevo estudio demuestra que los cometas como Chury sufrieron un importante número de choques con el transcurso del tiempo, cuya energía habría sido suficiente para destruir la estructura de dos lóbulos. Por tanto, su forma no es primordial sino que se desarrolló a partir de choques a lo largo de miles de millones de años. "La forma actual de Chury es el resultado del último gran impacto que probablemente se produjo hace menos de mil millones de años", comenta Martin Jutzi. Por tanto, el Chury con forma de patito es mucho más joven de lo que se pensaba. La única alternativa sería que el modelo estándar actual de formación del Sistema Solar no sea correcto y hubiera habido menos objetos pequeños de lo que se cree. En este caso no se habrían producido tantos choques y Chury habría tenido alguna posibilidad de mantener su forma primordial.

Este resultado no contradice la hipótesis de que los cometas están formados por material primordial tan antiguo como nuestro propio Sistema Solar. Las simulaciones por computadora revelan que la energía relativamente pequeña de los impactos no calienta o comprime el cometa globalmente. El cuerpo sigue siendo poroso y retiene el material volátil que contenía desde el principio. En relación con Chury, estas propiedades podrían ser medidas de manera fiable con los datos de la sonda espacial Rosetta."Hasta ahora se había asumido que los cometas son los ladrillos originales - como piezas de Lego", explica Willy Benz. "Nuestro trabajo demuestra que los bloques de Lego ya no tienen su forma original, pero el plastico del que están hechos es el mismo que tenían al principio".http://observatori.uv.es/

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